viernes, 29 de julio de 2011

Sabella, técnico para confiar

Alejandro Sabella es el elegido por la AFA.

Así como la Argentina cuenta con grandes jugadores, en materia ‘Directores Técnicos’ también cuenta con grandes representantes, candidatos a dirigir a cualquier equipo importante del mundo.

Por clasificarlos de alguna manera, en la categoría de elite encontramos nombres como Marcelo Bielsa, quien a través de su conocimiento y pasión por el fútbol revolucionó una manera de jugar que va en la vereda opuesta de lo que ocurre en general. Carlos Bianchi, que hace del equilibrio una ‘Ley de Newton’ imprescindible también integra ese ‘pedestal’. Generalmente, los equipos del ‘Pelado’ eran muy efectivos arriba e impasables abajo; lo que a la larga los terminaba haciendo imbatibles. En ésta categoría también podríamos incluir a Ramón Díaz, que está acostumbradísimo a manejar planteles con estrellas y sacar el máximo rendimiento de ellas, como en el River multicampeón del segundo lustro de los 90.

Un escalón debajo de estos entrenadores impresionantes, se encuentran los muy buenos, que son aquellos que en su carrera han dado indicios de ser técnicos espectaculares, aunque todavía no adquieran los pergaminos suficientes para integrar una elite, aunque sea no en la actualidad.

Un claro ejemplo de ésta categoría podría ser Miguel Ángel Russo, que fue semifinalista con la U de Chile en la Libertadores del 96, ascendió con Estudiantes de La Plata, salió campeón con Vélez con un nivel de juego altísimo, tiene el listón especial que significa ser el técnico que obtuvo la mejor versión de Juan Román Riquelme en toda su carrera, transformándolo en un 10 imparable, goleador, clave y sobre todas las cosas: positivo. Campeón de América con Boca, jugando al compás de JR en un nivel espectacular. Tomó a San Lorenzo y por momentos lo transformó en una aplanadora. Perdió el Apertura 2008 de manera increíble, en un triangular con Boca y Tigre. Salvó a Central del descenso en la promoción frente a Belgrano, y tuvo un muy buen paso por Racing, en donde consiguió armar un equipo con identidad, que falló en los momentos clave. La suerte tampoco estuvo de su lado, ya que en la primera fecha del torneo Clausura que terminó hace un mes, se le lesionó la estrella de su equipo: Gio Moreno, y lo perdió por todo el campeonato.

Sabella saluda a Guardiola,
¿Le pasará la receta para hacer rendir a Messi?
Sin dudas, el segundo lugar de ese pelotón secundario de DTs es para Alejandro Sabella. Pachorra llegó a Estudiantes de La Plata a mediados del primer semestre de 2009. Agarró un equipo carente de ideas y con mucho trabajo logró un nivel extraordinario que deparó con el Pincha campeón de américa. Tuvo un buen torneo apertura, y cerró el año enfrentando al Barcelona por el Mundial de Clubes. Una exhibición de táctica fue la que dio el León en aquella final, sobre todo en el primer tiempo. Hasta el minuto 87 era campeón del mundo, pero un cabezazo de Pedro primero para decretar el empate y un ‘pechazo’ de Messi ya en tiempo suplementario decretaron la remontada catalana. Esta vez no se cumplía la máxima de la escuela de los de Zubeldía: ‘Del segundo nadie se acuerda’. Aquel Estudiantes rompió con ese mito y será recordado como un equipazo para la eternidad. Tuvo la mala fortuna de empatar con Rosario Central en la ante última fecha del Clausura 2010 de local y que ese torneo se le terminara escapando a manos del Argentinos de Borghi. Ese Estudiantes había tenido grandes partidos durante el transcurso del torneo, mostrando un nivel regularmente positivo. El ciclo de ‘Pachorra’ finalizó con la obtención del Apertura 2010, dando una clase estratégica durante absolutamente toda la competencia. Con un equipo diezmado por las lesiones, se la rebuscó y obtuvo de manera íntegra el campeonato, volviendo a hacer historia con el Pincha. Faltando 10 días para comenzar el clausura de éste año, por diferencias con los dirigentes, Alejandro renunció a la dirección técnica del elenco de La Plata y quedó liberado para tomar las riendas de un próximo desafío de trabajo.

Pachorra, un hombre tranquilo.
Darle la dirección técnica del Seleccionado a Sabella es una apuesta fuerte y clara, con varios argumentos que hacen de ella algo confiable pero con la contra de que el apellido Sabella todavía no ocupa un lugar intocable en el público argentino, lo que significa que un par de resultados adversos expondrán un inconformismo popular.

Alejandro se caracteriza por obtener un equilibrio en sus equipos, generándoles una identidad propia que es vital a la hora de obtener grandes logros. Tiene la habilidad táctica, más de una vez demostrada, para manejar un plantel con un potencial del primera clase. En el Pincha, lo que más le rescataban era la forma en la cual le llegaba al jugador para mantenerlo motivado de cara a lograr los objetivos. Su sabiduría y paciencia son admirables, y con un perfil demasiado bajo para su jerarquía, logra ser reconocido por el público en general aunque todavía no llegue al pedestal de ‘ídolo popular’ ni mucho menos.

Será vital otorgarle a ‘Pachorra’ la tranquilidad suficiente para que pueda implementar su manera de trabajar y sus conceptos en los jugadores. No son pocos los que piensan que Alejandro hará una limpieza general del equipo que fracasó en la Copa América, para de ésta manera arrancar de cero con su pensamiento integrado en el seno del plantel. La posibilidad de incluir jugadores del medio local suena cada vez más fuerte, aunque tampoco parece ser la solución a todos los problemas; quizá si a algunos, lo cual es altamente positivo, pero no se ven, en la estructura del fútbol Argentino, jugadores capacitados para enfrentar a las grandes figuras mundiales. Si podemos encontrar una generación que asoma como recambio de lo que ya está instaurada en el Seleccionado. Una generación que promete traer oxígeno a una selección que se cansó de caer pese a, muchas veces, no merecerlo. Otamendi, Fazio, Pezzella, Pastore, Sosa, Valeri, Augusto Fernández, Maximiliano Moralez, Erik Lamela, Zuculini, Pillud, Maidana, Ferreyra de Banfield, el lateral izquierdo Corvalán; son todos parte de un posible elenco de recambio del primer equipo. Aunque ninguno de ellos deja de ser una apuesta fuerte.

Alejandro Sabella en el Mundial de Clubes
Lo fundamental, y el máximo desafío para Sabella, será conformar un grupo que tenga identidad propia, con ideas para atacar y recursos para defenderse sin ser lastimado. El equilibrio será vital para el proceso, y el saber aprovechar al ancho de espadas también será algo indispensable a la hora de pensar en éxitos.
Sabella merece respeto. Es un entrenador que posee pergaminos para ser el técnico de la Argentina, pero necesitará tiempo para implementar sus ideas y sus conceptos. Las formas de trabajo, el insistente análisis de las tácticas propias y rivales, la promoción de juveniles como Fernández, Núñez y Rojo también son materias a tener en cuenta. El crédito debería tenerlo, y el hincha debería ser paciente.

Veremos si la tranquilidad que nuestro fútbol necesita florece desde el seno de la AFA, y se implementa el proyecto que hay en mente, para así de una vez por todas, retomar la senda victoriosa en la cual se encontraba la albiceleste a finales de los 80. ¿Aguantará la débil estructura de AFA? El contexto también será importantísimo. Las debilidades, los egos y los errores demostrados en el último tiempo no figuran entre el haber; sino al contrario, lo único que hacen es hacer más frágil aún la estructura dirigencial que se encuentra al mando en Viamonte.

Ditulis Oleh : Lucas Solís Nicolaevsky // 20:49
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