lunes, 19 de septiembre de 2011

Bielsa, el nombre de una filosofía de juego.


Feliz por estar emprendiendo un nuevo desafió.

El pasar de Marcelo Bielsa en su expedición por el Athletic de Bilbao, en su principio al menos, no es el soñado. El albirrojo disputó cinco partidos en lo que va de la Liga BBVA y sólo rescató un punto (puntito) de local ante el recién ascendido Rayo Vallecano. Los medios de comunicación españoles se empiezan a preocupar por la falta de resultados de los Leones, con una victoria en cinco partidos oficiales -3 por liga y 2 por Europa League, en donde clasifico por decreto de la Liga Turca [i] a la fase de grupos y obtuvo su primera victoria ante el Slovan Bratislava por 2-1 como visitante-.

Algunos se comienzan a preguntar si el Loco no marea a su equipo con tanta ‘palabra rara’. Es que fue la semana pasada, cuando la cadena CUATRO de España sacó al aire un informe sobre Bielsa, en el cual lo criticaban porque ¡hablaba con un nivel cultural muy alto ante la prensa!, acusándolo de confundir a su plantel con tanto ‘palabrerío raro’.

Evidentemente, hay varios periodistas resultadistas también del otro lado del Océano Atlántico. Es que el equipo de Bielsa pateó al arco 25 veces en los dos partidos de liga, es decir una llegada cada 7 minutos y algo más. Un buen promedio para un equipo que acostumbra a pelear por la clasificación a la Europa League como objetivo principal, aunque claro, esto no es muy mencionado por los colegas españoles.

Sus principales detractores, ya piden la vuelta del ex técnico del equipo, Joaquín Caparrós. ¿No será mucho? Bielsa, a nivel mundial, es reconocido como uno de los mejores entrenadores del mundo. El mismo Josep Guardiola, antes de tomar las riendas del Barcelona, se entrevistó con el rosarino para aprender un poco más. Suena –como mínimo- irrespetuoso que, tras tres partidos, se le empiecen a exigir resultados instantáneos. Más cuando el equipo tiene un funcionamiento aceptable, a pesar de solo haber concretado dos de los veinticinco tiros.

El Loco es especial, sin dudas. Elegir Bilbao, antes de desafíos impresionantes como el Inter de Milán por ejemplo, describe su personalidad en un solo gesto. Apasionado de la táctica y la estrategia, dijo optar por el conjunto español por su sentido de pertenencia tan especial[ii]. Ofensivo como pocos, Marcelo intentará implantar su estilo lo más pronto posible, aunque es vital tenerle paciencia.

"Bielsa, el tiempo te dio la razón" rezaría la bandera en la
actualidad.
Al comenzar su segunda etapa al mando de la Selección Argentina, Marcelo Bielsa tardó un par de partidos en terminar de acomodar las fichas en el tablero, con la inclusión de una nueva camada de jugadores como Rosales, Delgado, D’Allessandro, Tevez y Saviola entre otros. Sus primeros resultados no fueron del todo positivos. El equipo tardó en acomodarse a lo que pretendía el técnico, en el camino quedaron puntos ante Chile de local y Colombia de visitante; se consiguieron triunfos ajustados ante Ecuador y Bolivia (3-0 en el marcador, pero complicado en el transcurso. Se abrió con un golazo de tiro libre de D’Allessandro que sirvió para encontrar más espacios posteriormente) y se perdió el invicto ante Brasil, en el Mineirao, con un Ronaldo espeluznante.

Cuando los borradores dejaron de girar, llegó la Copa América del 2004 que sirvió para que Bielsa lograra en la Selección armar un equipo. Con sus características ofensivas, poniendo dos hombres bien abiertos al costado de las áreas y un referente de área; equilibrando el medio sin dejar de presionar, con Mascherano como patrón absoluto del centro del campo y la famosa línea de tres en el fondo, con Heinze como ‘sorpresa’.  Con trabajo, llegaron los resultados y el buen funcionamiento. Si bien cambiaron algunos nombres con el correr de la competencia, la idea de juego quedó plasmada en todos los terrenos y la Argentina volvió a gustar y golear.

Tras la derrota con Brasil por penales en la final, el 80% del equipo que disputó en Perú la competencia continental, viajó a Atenas para jugar los Juegos Olímpicos. Sin duda, éste sería el equipo de Bielsa que quedaría en la historia. Con un ataque implacable, con Tevez como figura, y un equilibrio perfecto que derivó en la valla invicta; la Argentina obtuvo por primera vez en la historia la medalla de oro olímpica.

Con Kily González, Heinze y Ayala como los únicos que traspasaban el límite de edad, Argentina forjó un equipazo que parecía encaminarse a dominar el continente y el mundo nuevamente. En la vuelta a América, la Selección se enfrentó con Perú en Lima por las eliminatorias. ¿El resultado? Victoria 3-1 con una cátedra de fútbol ofensivo. Tras ese partido, Bielsa renunciaría en conferencia de prensa unos días después acusando “falta de energías para seguir al mando del Seleccionado”.

Sin dudas, quedó en el tapete la incógnita de que hubiera sido de aquel equipo si llegaba con su creador al Mundial 2006. El vértigo, la inclinación de cancha, la presión constante y las frecuentes llegadas hicieron que todo el país se quedara con ganas de un poco más, y sobretodo, con sed de revancha por el mal trago de 2002.
Siempre atento
Tras cumplir el sueño de dirigir al seleccionado de su país, en 2007 Bielsa aceptó el desafío de dirigir a Chile y llevarla a un mundial tras 12 años de mirarlo por televisión. No solo que el rosarino cumplió el objetivo, sino que pasó a ser un héroe al otro lado de la cordillera. Pero aquí tampoco los resultados florecieron desde el comienzo. 0-2 contra su ex Selección en el Monumental y 3-0 ante Perú en Santiago fueron los primeros dos resultados oficiales como técnico chileno. Antes, había caído ante Suiza en su debut absoluto en Zurich por 1-2. En el camino a Sudáfrica, el Loco y su combinado obtuvieron resultados triunfales, como el 2-0 a Bolivia en la altura de La Paz; o el 1-0 ante la Argentina en Santiago. Pero en el trayecto también hubo golpes estruendosos, como las caídas de local ante Brasil y Paraguay por 0-3.

En la aventura mundialista, el resultado fue positivo. Compartió grupo con Honduras, Suiza y España. Se clasificó con ésta última a octavos de final en donde se vio las caras con Brasil. Tras caer derrotado por 3 a 0, el plantel chileno quedó eliminado de la Copa del Mundo y retornó a sus tierras en donde fueron recibidos con honores en el Palacio de la Moneda por el presidente Sebastian Piñera. Tras el periplo por Sudáfrica y la cita mundialista, a Bielsa le reconocieron su trabajo y le ofrecieron la renovación del vínculo, que se firmó por cuatro años con la potestad de manejar el fútbol juvenil además del seleccionado mayor.

A finales de 2010, Harold Mayne-Nicholls perdió la elección de la ANFP a manos de Segovia, principal opositor de su gestión y –como dicen algunos medios trasandinos- aliado del presidente Piñera, con quién Mayne-Nicholls tuvo varios cruces desde que sucedió a Michelle Bachelet. Conocida su oposición por los pensamientos del presidente de la Nación chilena, Bielsa presentó su renuncia (previo aviso antes de las elecciones) tras la victoria del candidato opositor. Como en la Argentina, se fue en su máximo esplendor y, quizá, cuando más se esperaba de él.

El final siempre es el mismo, con más irregularidades, o con menos. Con más transcurso de tiempo para adaptar sus ideas, o con menos. Con más presión para conseguir resultados, o con menos. Aunque siempre con el mismo rasgo: ser ofensivo y presionar en todo el campo para ganar. Lo demostró en todos lados: Newell’s (dos veces campeón y finalista Libertadores 1992), Vélez (campeón Clausura 1998), Argentina (Medalla de Oro JJ OO 2004; Ganador eliminatorias mundial 2002) y Chile (Tercero en la clasificación al mundial 2010).
Líder de grupo, una de sus principales características.
Técnicos como Bielsa son a los cuales hay que ‘bancar’ para obtener los resultados que sus procesos tienen generalmente. No pasará mucho, para que en la ciudad española se cuelguen las banderas de ‘Perdón Bielsa’. Él ya está acostumbrado, ya que siempre termina dando el mismo resultado, sea la camiseta que sea su impronta queda marcada y las mieles del éxito vuelven a rodear sus paredes.



[i] El Trabzonspor turco clasificó a la Champions League luego de que se descubriera el arreglo de partidos en la Liga Turca y se penalizara al Fenerbahce con la expulsión del máximo certamen continental de clubes.
[ii] El Athletic Bilbao, entre sus principales características, se destaca por tener en su plantilla solamente jugadores Vascos o con su descendencia. 

Ditulis Oleh : Lucas Solís Nicolaevsky // 7:39
Kategori:

 
Todos los derechos reservados · Lucas Solís. Con la tecnología de Blogger.