Hoy viernes 7 de Octubre comienza el camino largo e intenso
de clasificación al Mundial que se va a jugar dentro de 3 años y 8 meses en el
vecino país Brasileño. Una vez más, la Selección Argentina debutará ante el
representativo chileno, en el Monumental de Núñez. Sabella estará en el banco
nacional como entrenador, por primera vez oficialmente, luego de haber
disputado dos amistosos internacionales (victorias ante Venezuela y Nigeria por
1-0 y 3-1 respectivamente); con la misión de lograr un equipo que lleve al
combinado argentino al máximo torneo de fútbol que organiza la FIFA.
El ex técnico de Estudiantes, deberá conseguir lo que no
pudieron ni Batista ni Maradona, mientras esté disputando la competencia que lo
clasificará a su objetivo. Sin dudas, un desafío interesante. Entre sus
primeras decisiones, se encontró el cambio de dueño para la cinta de capitán.
Javier Mascherano –que era capitán desde el 19 de Noviembre de 2008- aceptó y
creyó conveniente que el que tenga la capitanía del equipo sea nada más ni nada
menos que el mejor jugador del mundo. No será la primera vez que Lionel Messi
sea capitán del seleccionado albiceleste por una competencia internacional. En
Sudáfrica, Diego le dio la cinta en el partido ante Grecia, el 22 de Junio,
debido a la suplencia por descanso que se le otorgó al capitán titular. En su
conferencia de ayer por la tarde, Sabella argumentó su decisión explicando que “Messi
es un jugador que merece la capitanía por su rendimiento futbolístico. Es joven.
Algunos maduran rápido, otros más lentos. Yo sostengo que una mayor
responsabilidad ayuda a desarrollar más rápidamente la madurez.”
Darle la capitanía a Messi, puede verse como una decisión
correcta. A Lionel se lo nota a gusto con la capitanía. Aún en las notas, lugar
en donde nunca brilló como en la cancha, el crack del Barcelona se suelta y
comienza a demostrar su alma de líder. En la eliminación de la Copa América,
previo al tiempo extra, el que dio la arenga para disputar la media hora
restante fue nada más y nada menos que Lionel; lo que demuestra que dentro del
grupo, el 10 tiene una presencia mucho más importante de lo que se cree desde
afuera.
Futbolísticamente, el equipo argentino deberá casi por obligación,
jugar alrededor de Lionel. Alejandro Sabella, tendrá aquí, su mayor obstáculo.
Lograr que Lionel engrane perfecto dentro de un esquema con la camiseta de la
Selección. Se probaron todas las formas, con Lio de enganche, con Lio de 7, con
Lio de 9 y con Lio de 8. En ninguna, salvo en el Mundial y en los últimos dos
partidos de la Copa América, rindió como en el Barcelona.
La apuesta del ex jugador del Sheffield United,
es juntar alrededor del jugador del Barcelona, varios artistas de la pelota
como José Sosa, Banega, Ángel Di María y Gonzalo Higuaín. Sin dudas, el 10
tendrá varias patas en donde apoyarse cuando la marca lo ahogue como
generalmente pasa en Sudamérica. Hace pocos días, Messi le declaró a un diario
deportivo de la Argentina, que sabía cómo se tenían que jugar las
eliminatorias; lo cual despierta una gran ilusión en todos los simpatizantes
argentinos. También puede ser oportuno
pensar en darle una chance de titular a Javier Pastore, que en los pocos
minutos que coincidió en cancha con Lio Messi fue uno de sus mejores socios. El
enganche, es titular en el PSG dónde brilla domingo a domingo con sus dotes
futboleros.
El trayecto por dentro
El camino a Brasil podría definirse de dos maneras totalmente
opuestas pero ciertas: es la eliminatoria más fácil de la historia, pero a la
vez la más difícil. ¿Cómo? Cuando decimos que es la eliminatoria más fácil de
la historia, es porque el próximo Mundial se disputa en nuestro continente, por
lo que hay un equipo menos que pelea por esos 4 lugares directos y el pasaje al
repechaje. Si a eso le sumamos, que el rival es uno poderoso como Brasil, nos
da como resultado que hay cuatro lugares, y que nuestra selección por nombres
debería estar dentro de esos cuatro lugares. Pero a su vez, es la eliminatoria
más difícil por la evolución futbolística de los rivales.
Venezuela está comandada por un gran Cesar Farías, que ha
revolucionado el fútbol vinotinto, llevando a su selección al cuarto puesto en
la última Copa América. Con grandes promesas juveniles, aspira a colarse entre
los puestos de clasificación de la mando del trabajo duro y constante.
Perú, tiene como antecedente inmediato el tercer puesto en el
certamen continental que se disputó en nuestro país, y tiene otro
revolucionario en su banco como Sergio Markarian, y un hambre de gloria
impresionante dentro de sus jugadores.
Paraguay comienza una
renovación que tendrá que ser observada de cerca, ya que su rendimiento en la
última copa no fue muy positivo, aunque claro ¡Es sub-campeón! Mientras que Uruguay,
por su parte, es el claro candidato a obtener una de las cuatro plazas
mundialistas: Tabarez le encontró la mano a un grupo, que se transformó en un
equipo. Campeón de América, y cuarto a nivel mundial, La Celeste parte quizá
como una de las máximas candidatas a quedarse con la primera plaza de la etapa
de clasificación.
Colombia y Chile son dos casos extraordinarios. Seguramente, la
generación de jugadores que están representando a su seleccionado, pueden ser
catalogadas como una de las mejores de la historia de cada país. Sobre todo, en
este nuevo siglo. Sin embargo, ambos desilusionaron en la reciente Copa
América, y todavía hay muchos signos de pregunta sobre el futuro. Los chilenos,
de la mano de Borghi están comenzando un ciclo post el éxito de Marcelo Bielsa.
Sin dudas, para el DT campeón del Futbol nacional con Argentinos Juniors, la
sombra del ‘Loco’ puede ser su mayor contratiempo. La temprana eliminación en
la Copa América, casi de local, ante Venezuela fue un foco de conflicto para
los medios de comunicación que todavía le cuestionan al Bichi la derrota.
En Colombia, por su parte, los ánimos están más caldeados. Si bien
tenían mucha ilusión en el certamen continental, y quedaron eliminados ante
Perú en Córdoba, el mayor inconveniente se dio luego de la llegada del plantel
a tierras cafeteras. El entrenador Bolillo Gómez tuvo que dejar su cargo luego
de tener un percance importante en una cantina de Bogotá. La dirigencia
colombiana le ofreció el puesto al ‘Tata’ Martino, aunque éste rechazó el
ofrecimiento por diversas cuestiones. Sin inconvenientes, el elenco cafetero
podría verse involucrado en la lucha por la clasificación a Brasil 2014,
solamente deberá encarrilar el tren y
definir qué estrategia usará para llegar a destino.
Ecuador es otra de las incógnitas de ésta eliminatoria. Con la
fortaleza de su localía, intentará llegar al Mundial luego de quedarse en la
puerta de ir a Sudáfrica. Una pésima Copa América hizo que no se la mire con
tanto detenimiento, aunque es mundialmente conocida la capacidad de los
ecuatorianos para jugar en su tierra. Con una fortaleza en el fútbol interno
cada vez mayor, los ‘amarillos’ quieren dar el zarpazo y llegar a 2014 con el
boleto de clasificación asegurado.
Bolivia es tal vez la selección más accesible de ésta competencia.
Lo más complejo para las selecciones rivales será ir a La Paz, en donde el
mayor rival son los 3600 metros de altura sobre el nivel del mar. Su pobre
actualidad futbolística interna, y la escasa jerarquía de sus jugadores a nivel
internacional atentan contra las esperanzas de clasificar al mundial. Aunque claro,
el nuevo proyecto encabezado por el argentino Gustavo Quinteros tratará de
cambiar la historia y dar la sorpresa en el camino hacia Brasil.
La clave Argentina:
El combinado nacional viene de fracasar en la Copa América
que se disputó en nuestro país, y eso sin dudas acortará la paciencia de la
gente. Harto de esperar resultados que no llegan, el público le exigirá al
equipo un rendimiento preciso y gustoso a corto tiempo. Es casi vital que
Sabella pueda introducirle a su equipo, la paciencia que él tiene fuera de los
terrenos de juego. Lionel Messi será otro de los factores importantes, como
bien dijimos arriba, el crack rosarino será el eje de juego del equipo de
Sabella, y saber cómo, cuándo y dónde buscarlo,
será una de las cosas a tener en cuenta si se quiere llegar a destino.
La solidez defensiva es otro de los puntos a tener en
cuenta. Hace años que la Argentina no tiene una defensa firme que asegure el
cero en el arco propio. Con grandes arqueros surgidos del semillero nacional,
la escasez de centrales y laterales obligan al entrenador de turno a improvisar
en un sector tan importante como el defensivo. Otamendi es considerado el
central del futuro, y se puede confiar en él para que forme parte de una
columna vertebral importante y destacada. Lo que faltan, son los jugadores de
relleno. Los laterales, los mediocampistas que tienen que hacer el trabajo
sucio, o los atacantes que no salen muchas veces en la foto, pero crean los
espacios y las jugadas para que sí lo hagan sus compañeros.
El camino es largo,
larguísimo. Tendremos que ver si sobra contundencia, si existe solidez
defensiva, si las moléculas creativas de nuestros artistas de la pelota están
encendidas, si las grandes esperanzas están a la altura del reto; pero
sobretodo, si se quiere ser campeón mundial, tendremos que ver si hay equipo.


